"Los 7 Sellos"
- ¡Al fin comienzan las vacaciones de invierno!- exclamó Carlos, mi amigo de toda la vida.
- No es para tanto - Le respondí. - Además será solo de una semana -. Dije un poco triste, lo único que quería es que llegara el verano, poder salir, estar en mi casa y hacer cualquier cosa que no fuera estudiar.
- Es mejor que nada - Me respondió, a él nada puede quitarle el buen ánimo, siempre está feliz.
- Tienes razón. Ven vamos a mi casa, mi mamá hará algo rico para la cena -. dicho esto fue corriendo a casa, nada le gusta más que la comida de mi mamá.
La semana de vacaciones se fue muy rápido, y habría sido una semana normal si no hubiera sido porque todas las noches tuve una pesadilla, cada noche era diferente pero estaban las mismas personas, 3 chicos y 3 chicas que nunca había visto pero que me ayudaban en todos los problemas, los cuales eran verdaderamente extraños, habían espadas, rayos de luz roja y verde, y muchas otras cosas de las cuales no me acuerdo. nunca le había puesto atención a mis sueños, es decir, son solo sueños, de que me serviría prestarles atención si para lo único que me serviría eso sería para que me diera depresión. siempre soñaba con guerras y muerte, y siempre era yo la que lideraba el escuadrón de la batalla.
Iba caminando hacia el colegio cuando un mendigo me dijo "Usted no es humana". Una vez dicho esto se alejó sin siquiera mirarme. El solo recordar su voz me produce escalofríos, era grave y tiritona, muy baja, apenas pude escucharla, y sin embargo me quedó grabada durante todo el día. No entendía porqué un anciano al cual nunca había visto me dijera que no era humana, es decir, no tenía sentido.
Cuando iba de regreso a casa volví a ver al anciano, esta vez el me miró, tenía los ojos color verde esmeralda, tengo que admitir que eran preciosos, y al mirarlos con más detalle, me di cuenta que eran como una ventana a otro lugar, en sus ojos podía ver bosques, valles y praderas, todo verde, todo era paz y tranquilidad, no había peligro en nungún sitio, eran como los lugares de mis sueños, solo que ahí había paz, en mis sueños solo había guerra, razón principal por la cual nunca los tomé en cuenta. Estaba muy concentrada viendo los paisajes cuando volví a escuchar su voz decir "Usted no es humana". casi me caigo de la sorpresa, me había olvidado que estaba en la calle frente a un anciano que sólo había visto 2 veces.
Me quedé parada en la calle unos minutos depués de que se fue el anciano, no entendía nada de lo que había pasado este día. luego de unos instantes decidí volver a casa. una vez en ella fui directo a mi pieza e intenté dormir, esperaba no tener ningún sueño extraño, pero eso no ocurrió. El sueño de esta noche fue el más extraño de todos, y esta vez, el anciano también formaba parte de él.
"Estaba en una pradera, todo era paz y tranquilidad, no había peligro. yo estaba parada sola en la rivera de un arrollo cristalino, se podían ver todos los peces que nadaban en el fondo, se veía muy hermoso. De la nada aparecieron 5 de los 6 chicos que habían en mis sueños pasados, la que estaba más cerca de mí me dijo
- Ya era hora que lo vieras- fueron sus únicas palabras, las cuales no entendí al instante y quedé pensando que podrían significar.
- ¿A quién?- Le pregunté. no hubo respuesta, se limitó a mirarme con la cara más tierna que podría poner.
- Al anciano - Respondió el chico mñas alejado. Tenía una expresión molesta, como si lo que hubiera preguntado hubiese sido obvio.
Ninguno de los 5 chicos dijo ninguna palabra más y me llevaron a un acantilado. los miré con cara de interrogación, no entendía nada de lo que estaba sucediendo. sin embargo, ninguno me respondió. pasado unos segundos el chico que me había respondido hace un rato se adelantó al grupo, murmuró unas palabras e hizo unos movimientos extraños con las manos, al instante toda una capa de rocas se desprendió de la pared y dejó a la vista la entrada a una cueva.
Me hicieron pasar, pero ninguno de ellos lo hizo conmigo. Caminé unos cuantos metros y me encontré al anciano de la calle. Estaba mirando un pedestal vacío con 7 ranuras, todas de distintos tamaños, formas y colores. Al darse cuenta de que yo estaba parada detrás de él se volteó y me miró con cara dulce.
-Ya entenderás todo, Laylin- dijo muy lentamente, y luego señalando el pedestal -Estos son los 7 sellos que se han abierto y que deben ser cerrados, agua, tierra, fuego, aire, luz, oscuridad y el punto del equilibrio, cada uno se sella de manera distinta, y tú debes encontrar las maneras. todos dependen de ti, no lo olvides. lo que debes hacer es ..."
En ese momento sonó mi despertador. siempre suena en el peor momento. Esta vez decidí no pasar por alto este sueño, cuando viera al anciano le preguntaría por los 7 sellos y porqué me llamó Laylin. Me sentía ridícula al pensar que hablaría con un anciano acerca de un sueño que tuve en el cual el había aparecido y en el que tenía información que yo necesitaba. La verdad no me importaba hablar con él, de todas formas, si me equivocaba, sólo tendría que evitar volver a ver al anciano para no sentir vergüenza, pero si no me equivocaba y el anciano sabía algo, tal vez me podría ser de utilidad.
